Apenas entreveo la fugaz aparicion de algo rojo a una velocidad que no es mía,un golpe indoloro me levanta y jamas caigo.Solo una puerta sin luz,la atravieso sin preguntarme por que jamás la abrí.Camino plácido, como deseaba el autor de Desiderata hasta una expendedora de gaseosas;rebusco las hilachas de mis bolsillos por la costumbre, levanto la vista y veo el cartel "Cospeles en el piso de abajo".Nada ni nadie.Camino por el pasillo, no hay puertas.Un telefono, lo veo, me acerco hasta poder leer el cartel que dice "Cospeles en el piso de abajo".La sed y la urgencia por comunicarme con alguien me agobiaba.Decidí seguir,nada ganaría supuse quedandome quieto ahí.Los restos de mi ropa se ajaban y caían como en un otoño individual y propio.Continué sin prisa viendo caer de mi de tanto en tanto porciones de tejido y coagulos.Ni anfitriones afables,ni belicosas recepciones me acompañaron en mi viaje .A esa hora el ensordecedor ruido de mis huesos chocandose musicalizaba el angustiante pasadizo.De a poco pase de erguido, a agazapado, de agazapado a arrastrarme y cuando creí haber terminado en el caso que pudiera conmigo mismo ví la puerta que decía" Para pasar al piso de abajo rompa el vidrio".Costó arrancarme la tibia, pero quedaron fuerzas suficientes para romper el vidrio y la puerta se abrió.Crucé el umbral ,me dí vuelta y sobre el marco de la puerta decía "Fin tubo de secado".Caminé y me arrastré hasta encontrar un cospel...que decía..."Para usar este cospel dirijase al piso de arriba".



2 comentarios:
dios santo! sin arrancarse la tibia también se podía romper el vidrio!
en fin, una pregunta: el cospel es esa moneda cordobesa para subirse a los micros?
saludos
Para toda persona joven como usted:
cospel
m. amer. Ficha que hace funcionar un aparato público:
abrimos la barrera del aparcamiento con el cospel.
En cuanto a lo de haber roto el vidrio con la tibia me pareció mas amigable;me falto fe pare el fe mur.
Gracias por venir y vuelva a la ambulancia SALUTRES!
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